"Palabra de Vida"

Biblioteca Bíblica en Línea

Ministerio "Palabra de Vida"

Barquisimeto, Estado Lara, Venezuela

Correo-E: palabradevida_05@yahoo.com.mx

info@enlacebiblico.com.ar

 

"Cristo es el Camino, la Verdad
 y la Vida".

Estudios, Mensajes, Pensamientos y Reflexiones sobre la Palabra de Dios. 

"Hacia la Salvación de Toda la Humanidad". 

 Inicio  |  Índice  |  Presentación  |  Biblia  |  Biblia Electrónica  |  Lectura Bíblica

Enlace Bíblico  |  Devocionales  |  Reflexión  |  Doctrina  |  Estudios  |  Juan  |  Profecía

Prédicas  |  Educación  |  Discipulado  |  Células  |  Misiones  |  Guerra Espiritual

Sanidad  |  Bendición  |  Siembra-Cosecha  |  Sectas  |  Familia  |  Jóvenes  |  Niños

Ambiente  |  Salud  |  Directorios  |  Ministerios  |  Enlaces  |  Recursos  |  Patrocinio

Libro de Visitas  |  Foro de Visitas

 

www.tiempodevictoria.com.ar

Néstor Martínez

 

 Febrero de 2006

Nov-04 | Dic-04 | Ene-05 | Feb-05 | Mar-05 | Abr-05 | May-05 | Jun-05 | Jul-05
Ago-05 | Sep-05 | Oct-05 | Nov-05 | Dic-05 | Ene-06 | Feb-06 | Mar-06 | Abr-06

May-06 | Jun-06 | Jul-06 | Ago-06 | Sep-06 | Oct-06 | Nov-06 | Dic-06 | Ene-07
Feb-07 | Mar-07 | Abr-07 | May-07 | Jun-07 | Jul-07 | Ago-07

======================

Ir a índice arriba 

 01 | 02 | 03 | 04 | 05 | 06 | 07 | 08 | 09 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15

 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28

 

[01]

«¡Ay de los que arrastran iniquidad con cuerdas de mentira, y el pecado con sogas de carreta! Dicen: ¡Que Dios se apure, que apresure su obra para que la veamos; que se acerque y se cumpla el plan del Santo de Israel, para que lo conozcamos!» (Isaías 5:18-19)

Esto es sabiduría pura. ¿No te has dado cuenta que aquellos que peor caminan por la vida, son los que más cuestionan y casi se mofan de las cosas de Dios? ¿Es normal para alguien racional, eso? No. ¿Y entonces? Entonces habrá que creer definitivamente en la perturbación, opresión o influencia satánica en la vida de las personas que le dan lugar y espacio. ¿No te suena pedante, soberbio y pleno de falso orgullo estas expresiones? Está aclarado: les pertenece a aquellos que arrastran a la iniquidad. Esto es: que por tan pesada, ya no pueden cargarla y sólo la pueden mover arrastrándola. ¿Y en qué se hace especial hincapié? En la mentira. Porque es la máxima estafa que el hombre le puede hacer al hombre y, al mismo tiempo, a su Creador. Ni te atrevas a deslizar ni una pequeña mentira en el afán de “ayudar” más y mejor a Dios.

▲arriba

 

[02]

«Imítenme a mí, como yo imito a Cristo» (1 Corintios 11:1)

Pablo. ¿Qué tal si el domingo próximo te enfrentas a tus hermanos de la iglesia y les dices estas mismas palabras? ¡No, hermano! ¡Es que va a tomarme por loco o por soberbio! Seguramente. Ese es nuestro mayor problema. Confundir autoridad con autoritarismo en lo ejecutivo, y con soberbia en lo conceptual. Además: ¿No has oído, quizás, como lo he oído yo, esta misma expresión pero a la inversa? ¿No te enseñaron que debes decirle a la gente que no te mire a ti, que mire a Cristo? Eso es lo correcto en cuanto a la sujeción, pero no en cuanto a los actos. Ya ves como Pablo lo tenía sumamente claro. El podía plantarse delante de sus hermanos y decirles eso. La pregunta de este día, es: ¿Podrás hacerlo tú hoy mismo?

▲arriba

 

[03]

«Job, retomando la palabra, dijo: ¡Como añoro los meses que se han ido, los días en que Dios me cuidaba!» (Job 29:1-2)

Quiero que en este día abras tu corazón y me digas la verdad: ¿Alguna vez has repetido estas mismas palabras? ¿Quizás hoy mismo? ¿Ayer? Los motivos, casi no interesan, pueden ser cualquiera de los que adornan cotidianamente una vida humana. Desde el momento de nuestra conversión, si esta es genuina y no un mero impacto emocional, sentimos en nuestro ser interior, el cuidado de Dios en nuestras vidas. Pero hay un momento en que, a la manera de la madre águila con sus polluelos, Dios nos comienza a empujar fuera del nido con el fin de que aprendamos a volar. Y es precisamente en esa instancia donde nos sentimos como debe haberse sentido Job. Desprotegidos, desamparados y añorando aquellos días donde Dios era una presencia permanente en nosotros. Así que, si hoy te has sentido así, es mi deber decirte que no desmayes, que quizás mañana mismo aquel sentir retornará. O cuando Él estime que su lección de vuelo ha concluido.

▲arriba

 

[04]

«Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes. En todas mis oraciones por todos ustedes, siempre oro con alegría, porque han participado en el evangelio desde el primer día hasta ahora.» (Filipenses 1:3-5)

Yo podría asegurarte que la oración que Pablo dice hacer, aquí, por sus hermanos, es la oración básica y clave. Podría añadirte que, si no podemos orar de este modo por nuestros hermanos, algo no está funcionando debidamente en esa hermandad. Podría incluir que, si no oramos con alegría por solamente pensar que ellos están en el mismo evangelio que nosotros, algo no hay de cierto en esa hermandad. Porque la hermandad no se reduce a pertenecer a una misma congregación evangélica, asistir todos los domingos al mismo culto, sentarse inclusive en el mismo banco y luego esperar turno detrás de cada uno de ellos para estrechar la mano del pastor. Hermandad es mucho más que eso. Es, por ejemplo, tener certeza del otro, no especular ni desconfiar. Y mucho menos, competir; así fuera por un cargo eclesiástico.

▲arriba

 

[05]

«¡Ay de los que llaman a lo malo bueno y a lo bueno malo, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!» (Isaías 5:20)

Dime la verdad: en cada oportunidad que has leído este texto, ¿No te has quedado reflexivo dudando sobre su veracidad? Porque seguramente te hayas preguntado: ¿Cómo puede haber gente que llame bueno a lo malo y malo a lo bueno? Si te refieres a gente incrédula, ni dudas te quepan que la hay. ¿O no se le llama bueno al sexo libre, la “cultura alcohólica” y otras cosas por el estilo? ¿Y no se le categoriza como malo al hecho de aguardar hasta el matrimonio para tener relaciones sexuales, u obedecer a los padres siendo ya adulto? Es así, no lo dudes. Claro que la Biblia está escrita para la iglesia, no para el mundo. ¿Entonces? Entonces, tampoco dudes que dentro de lo que se conoce como “el pueblo de Dios” y en órdenes diferentes, claro, también hay gente que le llama bueno a lo malo y viceversa. Y esto, créeme, es mucho más grave que lo anterior.

▲arriba

 

[06]

«Los elogio porque se acuerdan de mí en todo y retienen mis enseñanzas, tal como se las transmití.» (1 Corintios 11:2)

¡Qué gratificante sentirse como se sentía Pablo! Sólo quien ejerce el ministerio del maestro, el de la enseñanza, puede comprender estas palabras en toda su dimensión. Ni quieras imaginarte la cantidad de gente que he visto seguir mis trabajos durante años y hoy, al encontrarlos, me hablan de temas que me hacen entender que no comprendieron ni aprendieron nada. Hay personas, por ejemplo, a las que les estuve enseñando durante diez o quince años que su dependencia era de Cristo, y no de hombre alguno. Y hoy, cuando por imposición de este trabajo, me he apartado de sus compañías periódicas, lloriquean asegurándome que necesitan de “la unción de mi cobertura personal”. ¡Por Dios! ¿De qué me están hablando? ¿No entendieron?

▲arriba

 

[07]

«Su lámpara alumbraba sobre mi cabeza, y por su luz podía andar entre tinieblas» (Job 29:3)

Observa con atención que Dios no dice en ningún momento en que no debemos andar en los sitios donde están las tinieblas. Lo que sí nos dice en toda la Biblia, es que para hacerlo, tenemos que estar refugiados en él, ya que de otro modo, ningún reaseguro de posibilidades positivas tendremos. Hay una lámpara llamada Espíritu Santo que, en los momentos de la necesidad, alumbrará sobre nuestras cabezas, que es como decir dentro de nuestras mentes, de nuestro entendimiento. Y allí tendremos todos los elementos que necesitamos para poder transitar en esa tiniebla sin temerle, sin perdernos en ella ni sucumbir a sus peligros. En la garantía de esa lámpara está la conclusión de ser más que vencedores.

▲arriba

 

[08]

«Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús» (Filipenses 1:6)

A mí no me cabe ninguna duda: este sector de esta carta a los Filipenses, es un verdadero manual de relaciones interpersonales eclesiásticas. ¡Es tanta la distancia entre algunas cosas que dice aquí Pablo con las que diariamente vivimos en cualquier congregación del planeta! Primero: ¿Eres alguien que está convencido que, realmente, Dios ha comenzado una muy buena obra con otros hermanos? ¿Eso te causa profunda alegría o, por el contrario, sientes una pequeña melancolía por pensar cual será el motivo de que aún no lo haya hecho contigo? Es capital estar viviendo algunas de estas dos actitudes. En la primera, confiar en que, efectivamente, Él seguirá MADURANDO a esos hermanos (Eso significa “perfección” en la Biblia), mientras que en el segundo aspecto, deberás orar y pedir perdón para ser terreno fértil para bendiciones divinas.

▲arriba

 

[09]

«Me dije entonces: vamos, pues, haré la prueba con los placeres y me daré la gran vida. ¡Pero esto resultó un absurdo!» (Eclesiastés 2:1)

No deben existir cristianos de ambos sexos, en el planeta, que en alguna ocasión no hayan sido tentados al estilo de Salomón: con los placeres y esa “gran vida”. Lamentablemente, en esa suma, debemos contabilizar muchas caídas, algunas de ellas de carácter definitivo. ¿Cómo no entendieron esto? ¿Cómo no lo leyeron? ¿Cómo no supieron que, cualquier cosa de esas, en el final de la historia, se convierte en un absurdo? Un absurdo. ¿Sabes lo que es un absurdo? Algo incomprensible, algo que no tiene ni lógica ni coherencia. Sin embargo, gustar placeres y darse lo que el mundo considera como una “gran vida”, parecería tenerla. Salomón ha dicho, en el cenit de su experiencia y su sabiduría, que no la tiene. Y estoy convencido que todos aquellos que hoy nos leen saliendo de las sombras tenebrosas del pecado, saben que efectivamente es así. Sería bueno que pudieran enseñárselo a los más jóvenes que recién comienzan.

▲arriba

 

[10]

«¡Ay de los que se consideran sabios, de los que se creen inteligentes!» (Isaías 5:21)

Tú ya lo sabes; no me agrada demasiado hacer especial hincapié en la gente incrédula, impía y pecadora que pulula por esas calles del mundo secular. No conocen al Señor y, por consiguiente, muchas de las cosas que piensan y realizan, son producto de su ignorancia al respecto. Sí me preocupan ciertos cristianos que, pese a conocer todo sobre nuestro Dios, igualmente cometen ciertas acciones discutibles ciento por ciento. Y muchos de ellos, tú los has visto, seguramente, se consideran sabios, aunque sea sabiduría secular, ya que la espiritual es demasiado… fantasiosa, dicen. Son los mismos que se creen inteligentes porque han aprobado complicadas materias en importantes y difíciles carreras universitarias. Eso, mi querido hermano o amigo, es información y formación, pero no necesariamente inteligencia. Si lo fuera, habrían caído en cuenta que con todo ese bagaje informativo, muchos se han ido al infierno. Eso sí, muy sabios…

▲arriba

 

[11]

«» ()

.

▲arriba

 

[12]

«» ()

.

▲arriba

 

[13]

«» ()

.

▲arriba

 

[14]

«» ()

.

▲arriba

 

[15]

«¡Ay de los valientes para beber vino, de los valentones que mezclan bebidas embriagantes, de los que por soborno absuelven al culpable, y le niegan sus derechos al indefenso!» (Isaías 5:22-23)

Fíjate qué personajes “supuestos” mezcla Isaías aquí. Habla de los valientes que beben vino.¿No has visto a esos valientes en algún lugar del planeta? ¿No habrás sido tú mismo uno de ellos alguna vez? Es más: ¿No se tiene por valentía el tener una cultura alcohólica capaz de permitirles soportar litros y litros de bebida? ¿Son los mismos que se especializan en cócteles donde cumplen las más exóticas mezclas con el fin de embriagar más rápido y más fuerte? Estos, dice, no son valientes, son valentones. ¿No es la misma cosa? No. Lo primero es un calificativo, lo segundo un vulgarismo. ¿Y que tal lo otro? Revísalo, y antes de abrir un juicio de valor contra la corrupción de la justicia en tu país, sea cual fuere éste, recuerda que ya Isaías lo había visto y vivido.

▲arriba

 

[16]

«Todo hombre que ora o profetiza con la cabeza cubierta deshonra al que es su cabeza» (1 Corintios 11:4)

¿Qué aprendimos a partir de este versículo? A usar mantillas o alguna otra clase de cobertura para las cabezas de las mujeres, pero negarlas totalmente para los hombres. ¿Sabes que? Nada que ver. Veamos: si yo me pongo a profetizar ahora mismo, pero digo palabras que no han salido de la boca del Señor, quien supuestamente tiene que ser mi cabeza, lo que estoy haciendo es ocultarlo, cubrirlo, no permitir que se vea su magnificencia o su gloria, ya que pretendo reemplazarla con la mía personal. Esa es la deshonra. Ese es el tremendo error. La historia bíblica está llena de relatos de personas que pretendieron reemplazar a la sabiduría de Dios con su propia sabiduría humana. No funcionó, no funciona ni funcionará. Aunque los tiempos cambien, Cristo sigue siendo cabeza de la iglesia. Si ésta prefiere andar decapitada, allá ella. Es Babilonia.

▲arriba

 

[17]

«Cuando aún estaba conmigo el Todopoderoso, y mis hijos me rodeaban; cuando ante mí corrían ríos de crema, y de las rocas fluían arroyos de aceite; cuando ocupaba mi puesto en el consejo de la ciudad, y en la plaza pública tomaba asiento, los jóvenes al verme se hacían a un lado, y los ancianos se ponían de pie; los jefes se abstenían de hablar y se tapaban la boca con las manos; los nobles bajaban la voz, y la lengua se les pegaba al paladar» (Job 29:5-10)

Hay un nutrido grupo de creyentes argentinos que, a partir de la tremenda crisis social y económica vivida en el país, debieron emigrar para poder tener alguna clase de seguridad de sustento para su familia. Independientemente del país que hayan elegido y sus bondades, no pueden evitar sufrir el desgarro del desarraigo. Caminar por calles con nombres que no le dicen nada porque no pertenecen a su historia. Dialogar con gente que ha bebido otras culturas y han experimentado otras vivencias. Y en cada caso, mientras llega el momento de la integración, pensar cada día, a cada momento, en aquellos tiempos donde corrían delante de ellos ríos de crema y de las rocas fluían arroyos de aceite. Luego la historia se modifica y pasan a vencer. Pero hasta la victoria, las expresiones dramáticas se suceden y se sienten profundo.

▲arriba

 

[18]

«Dios es testigo de cuanto los quiero a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús. Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y buen juicio, para que disciernan lo que es mejor, y sean puros e irreprochables para el día de Cristo, llenos del fruto de justicia que se produce por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios» (Filipenses 1:8-11)

¡Esta es una oración intercesora! ¿Sabes? La mayor parte de nuestras oraciones, (y estoy hablando, naturalmente, de las que hacemos a favor de aquellos que verdaderamente amamos), tienen connotaciones de hechicería. ¿Qué es la Hechicería? Es el acto de -mediante cualquier método-, conseguir que otra persona se someta a nuestra voluntad, así sea para fines nobles y hasta convenientes a ellos. Orar pidiéndole a Dios que convierta a tal o cual persona, pese a estar deseando para ella lo mejor, es pedirle a Dios que prevalezca por sobre su voluntad y le imponga la suya. Dios no opera así. Nos hizo con voluntad, libre albedrío y, lo que aquí Pablo expresa muy bien: discernimiento. Todo para decidir por nosotros mismos, incluso, en qué sitio espiritual pasaremos nuestra eternidad. Nada menos.

▲arriba

 

[19]

«Quise luego hacer la prueba de entregarme al vino, - si bien mi mente estaba bajo el control de la sabiduría -, y de aferrarme a la necedad, hasta ver que de bueno le encuentra el hombre a lo que hace bajo el cielo durante los contados días de su vida» (Eclesiastés 2:3)

Fíjate que Salomón no le puede hallar explicación a una actitud que él tiene, en conjunción con otras virtudes que le adornan. No se explica cómo cae en el alcoholismo si tiene la suficiente sabiduría como para ver su negatividad. Incluso, acota que también sabe perfectamente que está cayendo en necedad y que ello no habrá de traerle absolutamente nada bueno durante los “contados” días de su vida en la tierra. ¿Y entonces, por qué lo hace? Será bueno que lo sepan tantos y tantos hermanos que descreen de la guerra espiritual y todo lo limitan a si está Dios o no está. Es mi deber alertarlos que hay espíritus malignos que pueden producir, incluso en un prestigioso miembro de una no menos prestigiosa iglesia, el mayor de los descalabros por causa del alcohol, ya que esto emana de un espíritu y no sólo de una adicción como el mundo enseña.

▲arriba

 

[20]

«Por eso, así como las lenguas de fuego devoran la paja y el pasto seco se consume en las llamas, su raíz se pudrirá y, como el polvo, se disipará su flor. Porque han rechazado la ley del Señor Todopoderoso y han desdeñado la palabra del Santo de Israel» (Isaías 5:24)

Este castigo preanunciado aquí parece en extremo cruel. Sin embargo, está lleno de símbolos y extremos espirituales. No se tata de alguien incendiando casas ni un piromaniaco trabajando para la iglesia. En principio, está hablando de la Palabra. El fuego sólo devora la paja (palabra falsa) y el pasto seco (palabra vieja). El que conserva su frescura y su verdor, símbolo de tener vida propia e interior en el Espíritu, no es perjudicado. La raíz que va a pudrirse es la que tiene que ver con las tradiciones y costumbres idólatras. Y su flor, que es lo externo, va a disiparse como el polvo, que es como decir como lo que es: carne pura, carnalidad total. Lo mejor del hombre no agrada ni interesa a Dios. Lo más débil del Espíritu en el hombre, eso sí agrada e interesa a Dios.

▲arriba

 

[21]

«En cambio, toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra al que es su cabeza; es como si estuviera rasurada. Si la mujer no se cubre la cabeza, que se corte también el cabello; pero si es vergonzoso para la mujer tener el pelo corto o la cabeza rasurada, que se la cubra» (1 Corintios 11:5-6)

Es ley. Reglamentos de un tiempo donde tenían alguna clase de justificativos sociales o integracionistas. Era un modo de justificación delante de la omnipotencia del Dios de todo poder. Pensar que hoy, en pleno siglo veintiuno, las mujeres podrían estar algo más justificadas que los hombres ante el Trono de la Gracia, por causa de utilizar en las reuniones de los templos un trozo de tela sobre sus cabezas, es menospreciar la calidad del evangelio de Jesucristo. Lo dijo Habacuc y fue repetido en el Nuevo Testamento: el justo por la fe vivirá. Nada, pero absolutamente nada que se intente hacer por encima o al margen de este principio funcionará para reemplazarlo.

▲arriba

 

[22]

«Los que me oían, hablaban bien de mí, los que me veían, me alababan» (Job 29:11)

Aclaro: Este verso forma parte de un amplio contexto global, pero sirve también en lo individual, para examinar íntimamente algunos pormenores ministeriales. ¿Sabes qué? Quince años diciendo lo que Dios deseaba y ordenaba que dijese, produjo una audiencia incontable. No hay rating que resista este tipo de mediciones. Sin embargo, coincidentemente con la experiencia de Job, esa gente que me oía, hablaba bien de mí y, aún en contra de mi fastidiada voluntad, me alababan. ¿Cuánto duró? Lo que dura la hojarasca quemándose. Desaparecido de la radio, los que quedaron en contacto, sólo fueron aquellos a quienes esa palabra despertó y avivó igual que a mí y a otros que me antecedieron. Pero el resto, incluidos los aduladores que me alababan, desaparecieron. ¿Sabes adónde fueron? A buscar otras voces, otras estaciones, otros mensajes, otros centros donde prodigar adulación y alabanza.

▲arriba

 

[23]

«Hermanos, quiero que sepan que, en realidad, lo que me ha pasado ha contribuido al avance del evangelio. Es más, se ha hecho evidente a toda la guardia del palacio y a todos los demás que estoy encadenado por causa de Cristo» (Filipenses 1:12-13)

Siervo de Dios: ¿Te sientes preso del ministerio que Dios ha puesto en tus manos? Deberás aprender a convivir con ello con gozo y honra a su nombre. ¿Te sientes preso por las muchas actividades que en tu congregación te ordenan cumplir? Ponte a orar ya mismo, y si descubres con certeza que algunas de esas actividades no tienen nada que ver con el propósito y la voluntad de Dios para este tiempo, sencillamente niégate a hacerlas y que quien crea que eres rebelde, conflictivo o desobediente, que haga lo que mejor le parezca. Una cosa es ser aprobado por Dios y otra por los hombres. Estos últimos, a veces, para que accedas a su aprobación, te presionarán a hacer algunas cosas que Dios no ve con toda simpatía.

▲arriba

 

[24]

«Realicé grandes obras; me construí casas, me planté viñedos, cultivé mis propios huertos y jardines, y en ellos planté toda clase de árboles frutales» (Eclesiastés 2:4)

Es para prestarle debida atención a esta expresión del sabio. Fíjate a las cosas que él denomina como “grandes obras”. Construir casas, una acción que quizás hoy también merezca ese calificativo. Plantar viñedos, que si se hace en gran cantidad, también hoy puede ingresar en esa categoría. ¿Pero cultivar huertos y jardines y plantar en ellos árboles frutales puede ser estimado como “gran” obra? Hoy, seguramente que no. ¿Y tú qué harás? Te adaptarás a esa definición. ¿Sabes por qué? Porque en el fondo, te interesará más la opinión de los hombres de tu sociedad que la opinión de Dios. Así no se construye el Reino de Dios en la tierra. ¿No recuerdas que fue escrito que es menester obedecer a Dios antes que a los hombres? No digas que nadie te ha advertido.

▲arriba

 

[25]

«Por eso se enciende la ira del Señor contra su pueblo, levanta la mano contra él y lo golpea; las montañas se estremecen, los cadáveres quedan como basura en medio de las calles. Con todo, no se aplacó su ira, y su brazo aún sigue extendido» (Isaías 5:25)

Esto último que se ha escrito es clave. Dice que su brazo aún sigue extendido para establecer disciplina entre sus hijos. ¿Verdad que nos cuesta imaginar que alguna contrariedad no viene del diablo, como nos enseñaron, sino de Dios mismo que con ella nos está puliendo, educando, formando y capacitando? Sin embargo, leyendo estos textos sabemos que, cuando a Dios le place, y siempre en honor a sus hijos, nunca para arruinarlos, deja caer sobre ellos cierta dureza en forma de golpes. Aquí es donde la gran mayoría suele preguntarse y preguntarle: ¿Por qué, Señor? Es comprensible, pero no es inteligente. Lo inteligente sería preguntar ¿Para qué todo esto, Señor? ¿Qué vas a sacar en limpio de todo esto que está ocurriendo conmigo? Si perdieras un minuto en detenerte a escuchar su respuesta, tu rostro se llenaría de asombro primero, de tranquilidad posteriormente, y de paz al final. Porque lo más duro de Dios, es paz para el hombre.

▲arriba

 

[26]

«El hombre no debe cubrirse la cabeza, ya que él es imagen y gloria de Dios, mientras que la mujer es gloria del hombre. De hecho, el hombre no procede de la mujer sino la mujer del hombre, ni tampoco fue creado el hombre a causa de la mujer, sino la mujer a causa del hombre» (1 Corintios 11:7-8)

¡Que tremendo problema tendríamos si limitáramos esta palabra a un hecho literal y concreto de un hombre y una mujer concurriendo a un templo! Sin embargo lo hemos hecho muchas veces, causando numerosos inconvenientes y hasta discriminaciones y marginaciones en nuestras congregaciones. ¿Sabes algo? La Biblia, mayoritariamente, cuando dice mujer, en realidad está diciendo iglesia. Cristo, el Hijo, es gloria de Dios. La iglesia, está destinada a ser gloria de Cristo. Porque Cristo no nació de la iglesia, sino la iglesia nació de Cristo. ¿Estás viviendo tu vida de fe así en este tiempo? No me respondas con relación a tu iglesia, respóndeme con relación a tu vida personal, familiar, social, laboral, afectiva y eclesiástica.

▲arriba

 

[27]

«Si el pobre recurría a mí, yo lo ponía a salvo, y también al huérfano, si no tenía quien lo ayudara» (Job 29:12)

¿Será contradictorio esto con la expresión de Jesús relacionada con que a los pobres siempre los tendríamos pero no a Él? No. Porque en ambos casos, no se está hablando de la misma clase de pobreza de la que mayoritariamente hablamos nosotros, la material, sino de la pobreza espiritual, que es la que más interesa a Dios. ¿Suplir necesidades? Sí, pero convertirnos en centros de beneficencia y caridad. Si eso nos hiciera salvos, la Cruz Roja Internacional entera lo sería. La iglesia se ha confundido de necesidad. La necesidad que el mundo tiene y que nosotros como iglesia debemos proporcionarle, es la necesidad de Cristo. Después, si come todos los días, mejor; pero si por alguna causa no come dos o tres días, no morirá. ¿Sabes por qué? Porque estará rebosando de otra clase de alimento. Uno que no se deteriora ni se pudre. El que tú estás buscando desde siempre y quizás, en parte, hayas hallado por aquí…

 

▲arriba

 

[28]

«Gracias a mis cadenas, ahora más que nunca la mayoría de los hermanos, confiados en el Señor, se han atrevido a anunciar sin temor la palabra de Dios» (Filipenses 1:14)

Por favor, permíteme ser transparente contigo y, te ruego, no veas en lo que voy a decirte, ni el menor rasgo de soberbia. Esto que dice Pablo aquí, es de alguna manera lo que yo y tantos otros siervos trabajando duro para el Señor, hemos vivido en los últimos años. ¿Cuáles son mis cadenas? Las que me alejan de toda la “vida social” de la iglesia, me proporciona la marginación de sus agendas y el desprecio y la antipatía de los líderes. Pero mencionar estas cosas y compartirlas sin rencores ni resentimientos, produce inmediata identificación de muchísimos siervos similares, que lejos de suponer que se trata de una locura que ha invadido sus vidas, entienden que es Dios quien les está demandando predicar sin temor su palabra. Porque el único temor al predicar la palabra de Dios, es el temor interno, el estructural. Jesús no tuvo temor de nadie, pero si lo hubiera tenido, no hubiese sido de los romanos, sino de los fariseos.

▲arriba

 

 

Ene-06 < ir al índice arriba > Mar-06

Administrador Web: Francisco Lau

Dirección Postal: Apartado Postal 549, Barquisimeto 3001-A, Estado Lara, Venezuela

Correo Electrónico: palabradevida_05@yahoo.com.mx / info@enlacebiblico.com.ar

Sitio Web "Palabra de Vida": http://www.enlacebiblico.com.ar

Ministerio "Palabra de Vida" - Iglesia "Cristo Viene"

El Manzano, Km 6 vía Río Claro, entrada frente al Club Chino

Barquisimeto 3001, Edo. Lara, Venezuela

Alojamiento (Hosting) provisto por: - www.omegaws.net

Foto de fondo original de Francisco Lau

Creada 01/02/06 - Actualizada 01/08/2007

Visita Nº desde el 13/08/2006