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EL GRAN ENGAÑO

 
 

 

1. ELLOS PERSONIFICAN A DIOS EN NUESTROS PENSAMIENTOS

"Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras." - 2 Corintios 11: 14-15

Los espíritus religiosos se manifiestan a la gente como una "voz interna" de Dios. Elos vienen como "ángeles de luz" diciéndoles a algunos: "Tú eres especial para Mí." "Tú eres diferente de otros. Te daré conocimiento especial – una asignación especial." Ellos halagan a la gente con estas palabras, incitándolos al orgullo espiritual. Así es como nacen generalmente las sectas.

Los espíritus también personifican al Espíritu Santo, y tratan de infligir un gran sentimiento de culpa. En vez de traer convicción amorosa, ellos golpean con acusaciones tales como qué malvados e indignos somos. Ellos atormentan con pensamientos como haberse alejado de Dios y perdido la salvación. 

 

II. ELLOS PERSONIFICAN NUESTROS PROPIOS PENSAMIENTOS – Utilizando nuestras propias expresiones

Pensamientos extremadamente negativos - "Soy un desastre" - "Soy fea" - "Soy indigno" - "Nunca tendré éxito" - "Dios no me ama" - "Soy un desubicado. No le importo a nadie."

Pensamientos de orgullo - "Soy mejor que los otros" - "Soy más viva que ella" - "Soy más espiritual que ellos" - "No necesito a nadie"

Pensamientos de rebelión - "Tengo el derecho de hacer lo que quiero con mi  vida" - "Nadie me va a decir lo que tengo que hacer"

Pensamientos de odio - "Nunca los perdonaré porque . . ." - "Quiero que ellos sufran como me hicieron sufrir a mí."

Pensamientos de suicidio - "Estaría mejor muerto" - "Total, a nadie le importa si me muero" - "Ellos se entristecerán cuando me muera" - "¿Y si me estrello con el auto?"

(¿Son estos pensamientos siempre satánicos? No. Pero muchos tienen su origen en los demonios.)

 

III. ELLOS PERSONIFICAN LA PRESENCIA DE SATANAS

Muchas veces los espíritus Toman alguno de los nombres del Diablo y confrontan a la víctima como el mismo Satanás. Ellos tratan de intimidar a la persona inyectando miedo por creer que están siendo confrontados por el "príncipe de este mundo." Ellos dicen: "Yo soy fuerte y tú eres débil" - "Te voy a atormentar hasta que te rindas – sométete a mí y me detendré.".

Con la esperanza de paralizar a la víctima y sumirla en la inactividad, ellos frecuentemente dicen: - "Dios no te puede ayudar – Te voy a destruir."

 

IV. LA BATALLA DE LA MENTE Y LA VOLUNTAD

Satanás sabe que si él logra convencernos o intimidarnos a través de alguna de estas formas de ataque, él tendrá una gran ventaja. El trata de controlar nuestra mente y voluntad con mentiras y engaño.

Si estamos enterados de sus tácticas, vamos a poder discernir cuando esos ataques vienen contra nosotros. Estos ataques son mucho más engañosos de lo que parecen. El hecho de que se manifiesten en nuestros pensamientos los hace muy personales. Estamos acostumbrados a permitir que nuestros pensamientos nos dirijan. Lo que debemos hacer es aprender a examinar los pensamientos que nos surgen con la Palabra de Dios. Tengan los pensamientos su fuente en nuestra carne o en los demonios, examinarlos a la luz de la Palabra es siempre una defensa efectiva.

 

 
 
 
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