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COMO SURTEN EFECTO LAS MALDICIONES

 
 

 

"Si no oyereis, y si no decidís de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré MALDICION sobre vosotros, y MALDECIRE vuestras bendiciones; y aun las he MALDECIDO, porque no os habéis decidido de corazón." (Malaquías 2:2)

¡EL PECADO HACE EFECTIVAS LAS MALDICIONES!! – Igual que con Adán y Eva

"Reprendiste a los soberbios, los MALDITOS, que se desvían de tus mandamientos." (Salmos 119:21)

"Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. MALDITOS sois con MALDICION, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado."     (Malaquías 3:8-9)

"Así ha dicho Jehová: MALDITO el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. " (Jeremías 17:5,7)

"Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de MALDICION." (2 Pedro 2:14)

La práctica del pecado puede exponer a las maldiciones a cualquier persona, incluso creyentes. Muchísimos creyentes están experimentando penurias de todo tipo en sus vidas y la de sus familias. Ellos no reconocen el pecado en sus vidas como el causante de sus circunstancias deterioradas. Dios permite que las maldiciones los afecten con la esperanza de llamar su atención para que ellos reconozcan su pecado, se arrepientan y se vuelvan a El...

"Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu y fue grande la ruba de aquella casa." (Lucas 6:49)

Algunos cristianos de aterrarían si supieran que han pronunciado maldiciones cuando han deseado su propia muerte, o la muerte de otros. Cuando una persona dice "ojalá te mueras" or "ojalá le pase tal cosa..." ellos están pronunciando maldiciones. 

"Con la lengua bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así." (Santiago 3:9-10)

Los que viven en obediencia a Dios no tienen que preocuparse de que las maldiciones los afecten. Dios protege a los rectos.

"Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa." (Proverbios 26:2)

 

 
 
 
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