¿Qué es la ecología?

"Por el pastor Jorge A. León.

La ecología es una ciencia nueva, surge ante la creciente necesidad de encontrar soluciones a los problemas que crea al hombre el desarrollo de sus técnicas. En pocas palabras podríamos definir a la ecología como la ciencia que se ocupa del estudio de los seres vivos en su relación con su ambiente natural."

La única vida que se conoce en el universo -por lo menos hasta el presente- es la que existe en nuestro Planeta, la cual se desarrolla en una capa muy delgada de la cubierta de nuestra Tierra, que los ecólogos llaman bioesfera, o sea, esfera de la vida.

Los seres vivos -animales y plantas- funcionan juntos y en armonía con las cosas inanimadas, sin vida, de las cuales se nutren. Los ecólogos llaman ecosistema a esta relación armoniosa e interdependiente entre la materia muerta y la viva. Se forman ciclos cerrados de interdependencia que han sido denominados ciclos ecológicos. El ciclo ecológico se establece dependiendo de los ciclos naturales.

Los ciclos naturales:

Los ciclos ecológicos no podrían existir sin la presencia de lo que llamamos ciclos naturales, característicos de nuestro planeta. Me referiré primero al ciclo del sol. Aunque el sol está fijo (con relación a nuestro sistema solar), nos parece que se mueve dando lugar al dia y a la noche. La tierra da una vuelta completa, sobre un eje imaginario, cada veinticuatro horas. Si el movimiento de rotación fuera tan lento como el del planeta Júpiter, que demora cerca de 300 años para dar la vuelta sobre su eje, la vida tal como la conocemos, sería imposible en la tierra. ¿Podemos imaginar un dia de 150 años? Los bosques y toda la corteza terrestre arderían por el calor infernal producido por el sol. Por otro lado, ¿quien podría vivir en una noche de 150 años en un mundo congelado?

El ciclo del sol, su aparición y desaparición, hace posible el calor, más o menos uniforme en todo el planeta, para hacer posible la vida sobre la tierra y en el mar.

El agua y el sol hacen posible la vida. Según el Atlas del Diario Clarín, el hombre es un animal acuático ya que "el 65% del peso del cuerpo humano consiste en agua" (p. 28). Luego, somos fundamentalmente agua. Así como el sol tiene su ciclo, el agua tiene el suyo y para cumplirlo depende del sol. Dónde se va la lluvia viene el desierto y con éste la muerte. El sol evapora el agua, el vapor produce las nubes, éstas dan lugar a la lluvia que hace producir los campos. Parte de la lluvia queda en las hojas de los árboles y vuelve a evaporarse para, caer otra vez en forma de lluvia; parte va a los ríos, que son utilizados para el riego de las plantaciones y para agua potable para las ciudades, el resto llega al mar. La evaporación y la lluvia es el sistema de riego natural de la tierra, inventado por nuestro Dios para hacer posible la producción de la tierra y el alimento para los seres vivos que El ha creado.

Los vientos también tienen su ciclo. Los científicos han descubierto que debido a la inclinación del eje de la tierra se producen las cuatro estaciones, pero también el movimiento de los vientos. La mayor capacidad de enfriamiento que tiene la tierra con relación al mar, crea el movimiento de los vientos del mar a la tierra y viceversa, según sea de dia o de noche. Estos vientos suelen traer la lluvia a lugares de poca evaporación. Las montañas también juegan su papel en la caída de las lluvias, a veces hacen caer toda la lluvia, produciendo un desierto más allá de ellas.

Merece un tratamiento aparte el ciclo natural de las estaciones que, como ya hemos dicho, también se deben a la inclinación del eje de la tierra, por eso en los países cercanos a la línea del ecuador existen prácticamente sólo dos estaciones. Aunque en algunos lugares cercanos al ecuador puede haber mucho frío si se encuentran a gran altura sobre el nivel del mar. En los países más alejados del ecuador, durante millones de años, se han seguido las cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e invierno, para comenzar de nuevo con la primavera y así por los siglos de los siglos.

La energía solar, los climas, las lluvias y los vientos, son ciclos naturales que se suceden intermitentemente para hacer posible el establecimiento de los ciclos ecológicos.

Existen otros ciclos mucho más prolongados; todo se fue preparando durante millones de años, para la vida civilizada de hoy. Por millones de años -antes de que Dios creara al hombre- toda la naturaleza trabajaba en cumplimiento de lo que parece ser un plan predeterminado. Lo que en una época pareció un cataclismo en el desarrollo de nuestra bioesfera, o esfera de la vida, no fue más que una preparación para ofrecer al hombre -que vendría después- todo lo que necesitaría para vivir y desarrollar la técnica y la ciencia. Un ejemplo bien evidente de este ciclo natural millonario en años, lo tenemos en la creación del carbón de piedra y el petróleo. Quizás no deberíamos llamar ciclo natural al proceso de la formación de inmensas cantidades de carbón de piedra y de petróleo, porque estos recursos naturales no son renovables. Durante un proceso inmensamente largo han sido creadas estas fuentes de energía que no son inagotables. No obstante, se espera que cuando éstas se agoten el hombre descubrirá otras que el Creador ha preparado para que las disfrute. De todas maneras resulta muy interesante descubrir el proceso mediante el cual se formaron estas dos fuentes energéticas.

Necesitaríamos mucho espacio para describir el ciclo mediante el cual se crearon estas dos fuerzas energéticas que mueven al mundo de hoy. Sólo voy a hacer algunas reflexiones y dejaré a la inquietud de ustedes, jóvenes, el trabajo de investigación para saber más al respecto. Si se animan a trabajar un poco verán que el origen del petróleo ha sido objeto de debates entre los hombres de ciencia. Hoy es generalmente aceptada la hipótesis de que, igual que el carbón de piedra, el petróleo tiene origen orgánico. Es difícil calcular cuántos millones de años fueron necesarios para crear estos combustibles.

Los ciclos naturales que he señalado podrían dividirse en dos grupos, teniendo en cuenta el tiempo que tarda cada uno. El ciclo del sol, el agua, los vientos y los climas son muy cortos. Aunque uno no se puede imaginar cuándo y cómo se produjo la velocidad necesaria en el movimiento de rotación de la tierra; cómo y cuándo se produjo la inclinación del eje de nuestro Planeta y cómo y cuándo de distribuyeron las aguas y la tierra, de manera que las tres cuartas partes del Planeta quedaran cubiertas por las aguas para facilitar la acción del sol, la oxigenación de la atmósfera, la evaporación de las aguas que hicieran posible la lluvia y la vida.

Creemos que detrás de todos estos ciclos está la acción de un SER SABIO, poderoso, y amante, al cual llamamos NUESTRO DIOS. Dios es nuestro porque nos amó tanto que envió a Su Hijo Jesucristo a revelarnos sus misterios y a hacer posible nuestra salvación por la fe en El. Dios es nuestro porque nosotros somos de El si es que le aceptamos como nuestro salvador personal y recibimos por la fe en El, perdón para nuestros pecados.

Creemos en un Dios de Amor que decidió crear al hombre, como corona de su creación. Un Dios que no puede ser explicado por la razón, sino sólo por la revelación que ha hecho de Sí mismo en Cristo Jesús. Jesucristo es nuestro referente unívoco universal, también nuestro amigo y Salvador. Por la razón no podemos explicar los misterios del Creador, tampoco los misterios de la creación. Por ejemplo nadie puede describir el proceso de millones de años que fueron necesarios para la creación de todo el carbón de piedra y el petróleo que existe en nuestro Planeta, elementos indispensables para nuestra cultura tecnológica. Es lamentable que los humanos no hayamos logrado hacer un uso adecuado de los recursos naturales que Dios ha colocado en nuestras manos.

El ciclo ecológico:

Cuando un grupo de seres vivos, animales o vegetales, se complementan llevando un vida interdependiente los unos de los otros en un medio ambiente determinado, forman una comunidad natural constituida por lo que podríamos llamar eslabones necesarios de una cadena circular. Cuando esta comunidad se basta a sí misma se la denomina COMUNIDAD MAYOR. La desaparición de una sola de las especies que integran la cadena ecológica trae como consecuencia una alteración de la comunidad.

Un bosque es un buen ejemplo de comunidad mayor, donde animales y vegetales se complementan entre sí, haciendo posible el mantenimiento de la vida de todos. Un jardín zoológico, sin embargo, no puede ser una comunidad ecológica, porque no se basta a si misma, a pesar de tener muchos animales. En el bosque hay un equilibrio ecológico perfecto, donde viven todas las especies, hasta que llega el depredador, el hombre. Este mata los animales y tala el bosque.

El diagrama que aparece en la última página de este trabajo explica el ciclo ecológico, o ecosistema, que se produce en un bosque. Los ecosistemas suelen tener una cadena alimentaria de cinco eslabones, por eso he escogido la estrella de cinco puntas para ilustrar el proceso. Debo señalar que existen cadenas alimentarias con un número menor de eslabones.

El bosque es semejante a una casa que tiene un sótano y una planta alta. La planta alta sería lo que el hombre percibe a su nivel. Hay un mundo bajo sus pies y otro por encima de él. La punta inferior derecha de la estrella representa los elementos desintegradores que se alimentan de la materia que proviene de las plantas y los animales muertos en estado de descomposición. Además de alimentarse, éstos elementos desintegradores liberan minerales y otros elementos nutritivos. La mayoría de estos desintegradores son hongos y bacterias. En el sótano de la selva- bajo nuestros pies- hay millones de bacterias y hongos, algunos de los cuales son tan pequeñitos que sólo podríamos verlos a través de una lupa muy potente. Además hay lombrices y gusanos que tienen una misión que cumplir en la cadena ecológica.

En la punta inferior izquierda he colocado las materias inorgánicas alimenticias producidas en el eslabón anterior. Alrededor de las puntas de la estrella he colocado flechas que muestran un movimiento circular que marcha en el mismo sentido que las manecillas del reloj. Dichas flechas indican como marcha la cadena alimentaria.

Al arribar a la punta lateral izquierda de la estrella nos encontramos con dos elementos complementarios. Además de las materias inorgánicas nutrientes, afectadas por bacterias y en condiciones de ser asimiladas, aparece un factor indispensable, el sol. Refiriéndose al papel que cumple la energía solar en el ciclo ecológico, Laurence Pringle afirma: "Podriamos considerarla como el combustible que impulsa el motor del ecosistema-Tierra. El sol provee la energía para el canto del pájaro, para el salto del cuervo y para que el lector pueda sostener este libro entre sus manos y leer estas páginas" (Laurence Pringle: Introducción a la Ecología, Marymar Ediciones, S. A., Buenos Aires, 1976, p. 79).

Contando con la energía solar, los vegetales tienen la capacidad para transformar el bióxido de carbono -o anhídrido carbónico- y el agua en azucares simples. El nombre científico de este proceso es FOTOSINTESIS, es decir, una síntesis o combinación ante la presencia de la luz. A través de este proceso la energía solar se transforma en energía química, haciendo posible que las plantas verdes se alimenten de si mismas. La liberación de oxígeno que se produce en dicho proceso hace posible la vida animal. El sol es el principal combustible para la producción de otros tipos de energía. Sin el sol la vida sería imposible.

Siguiendo el esquema que aparece en la última página de este trabajo nos encontramos con los animales herbívoros que reciben su alimento de las plantas y a su vez sirven de alimento a los animales carnívoros. Unos y otros se convierten en materia inorgánica para iniciar de nuevo el proceso.

El bosque es un ecosistema, pero hay muchos otros: La laguna, el río, las cadenas montañosas, etc. Las distintas regiones de la tierra y zonas del mar tienen su propio ecosistema.

El hombre en el ciclo ecológico:

El ser humano forma parte del ciclo ecológico mayor o ecosistema del Planeta. Su influencia es decisiva sobre otros ecosistemas. Los grandes desastres ecológicos han sido creados principalmente por aquél que Dios creó como corona de la creación: El ser humano. Para terminar debo decirles que los ecosistemas son alterados, además de la intervención humana, por otros factores, tales como los cambios de clima y los fenómenos atmosféricos. La historia de la humanidad podría dividirse en distintas edades energéticas. Ya hemos visto como la energía solar es indispensable para hacer posible la vida. Al principio el ser humano fue sólo un recolector de frutas, después pastor y mas tarde agricultor, etc. En las distintas etapas de su desarrollo ha utilizado el fuego, el carbón, el petróleo, la electricidad y últimamente el átomo para obtener energía para su desarrollo científico y tecnológico.

Hoy tenemos una crisis ecológica y una crisis energética. Ambos temas son tratados en los dos artículos anteriores publicados en CristiaNet.com. Estoy dispuesto a compartir con ustedes sus ideas e inquietudes sobre este importante tema que no sólo interesa a todos, sino que tiene que ver con el futuro de la raza humana.

© CristiaNet.com - 2002

Tomado de: http://www.cristianet.com/Visualizacion/Formato.asp?IDContenidoST=20&IDContenido=25795

CristiaNet.Com - Casilla de Correo 30 - B1602WAE - Florida - Buenos Aires - Argentina.
Tel.: 4791-7113 / 4718-0093. (Agregue: 011 desde el interior - 5411 desde el exterior )
E-mail: info@cristianet.com.ar
© Copyright 1998-2006 - CristiaNet.Com- Todos los derechos reservados